Saludos..tras unos días de parón, retomo esto del blog con el ánimo de convertirlo en pequeño confesionario, diario de la vida, escaparate social. No sé si lo conseguiré, ni siquiera si engancharé a alguien, pero el empeño está lanzado.
Estamos en las puertas de noviembre, algo que suele notarse cuando vuelven locos a los relojes retrasando una hora sus agujas y concediéndonos la gracia de tener una hora más de sueño..No seré como el primo de Rajoy, por lo que no criticaré la eficacia de dicha medida, pero nunca he entendido qué gracia tiene una noche más larga. ¿Por qué se tiene que retrasar a las tres? ¿Sería malo hacerlo a las cuatro? Siempre he sido militante de una cierta rebeldía y pongo en hora los relojes cuando se me pone en la punta de…por lo que no discutiré a los expertos que disfrutan viendo cómo se desvela media Europa con el cambio horario. Lo malo viene después..cuando te das cuenta de que a las seis de la tarde está todo oscuro, la noche se ríe de nuestros hábitos y parece empujarte a casa como una fiera.
Otra de las historias que nos anuncian la llegada de Noviembre, es el día 1. Una estupidez, ya lo sé, dado que todos los meses empiezan curiosamente con ese día. Pero el 1 de Noviembre es el de Todos los Santos. Yuyu. De pequeño recuerdo que íbamos al cementerio, en una especie de romería de flores, como si tuviésemos que llenar el manto de la Virgen del Pilar. Buscábamos entre pasillos interminables de lápidas y tumbas al familiar o conocido de turno a quienes íbamos a visitar. ¿Visitar? Yo rezaba por dentro para que el muerto no “correspondiese” a la visita.. Tropezábamos con conocidos que se chuleaban porque tenían panteón mientras nosotros teníamos que conformarnos con una fosa común, de la que los restos salían a los diez años..una tumba de alquiler, vamos.
Lo mejor venía después, con la santa costumbre del buñuelo, del hueso de santo..y de darle al diente en honor del vivo, coño. Pero de un tiempo a esta parte, a esta tradición, a esta fecha.. se le está torciendo el morro con una cosa que se llama Halloween…que debe ser una horterada americana que nos quieren meter por los ojos para que nuestros niños vayan de puerta en puerta vestidos de idiotas y diciendo “dulce o susto”…Pero vamos a ver, ¿somos gilipollas? Ya no hay forma de librarse de calabazas por todas las tiendas, sonrientes, con cara de fantasma…Aquí la única calabaza que toda la vida nos ha hablado ha sido La Ruperta del Un, Dos, Tres !! Por qué tenemos que tragar con semejante rueda de molino que no sabemos muy bien de qué va ni a santo de qué viene?
Pues no. Me quedo con el buñuelo, con el hueso de santo, con los crisantemos camino del Rocío fúnebre..y con Polloe, el cementerio donostiarra, que recibe al visitante con una apocalíptica frase: “Pronto dirán de vosotros lo que dicen de nosotros: vivieron” Larga vida al César..

OLE y OLE y OLE, asi me gusta hombre, a rebelarse contra esas costumbres yankis, que se queden en yankilandia.
Por cierto aqui en la Galia esto del halloween se esta quedando en agua de borraja, ha durado un tiempo y el fenomeno ya esta de capa caida, “heureusement”‘. Lo unico que aqui no tienen los huesos de santo…
Tenemos otros huesos y no santos precisamente.
Nos vemos en Polloe el 1 o en lo viejo con un pintxo, porque “te prevengo” llego el 31
muxus