Será un clásico y todo lo que quieras, pero me sigue emocionando ver a todos los txikis en Alderdi Eder, cargados de ilusión, interpretando o destrozando a su manera las marchas de Sarriegi.
Hoy se lo merecían doblemente, después de que la lluvia les aguase la fiesta el día del patrón. Con miedos y con alguna que otra gota, lo cierto es que la Tamborrada Infantil ha lucido sus galas por las calles de la ciudad, inundándolas de ilusión, ganas de fiesta, cantera y sobre todo, muchas horas de ensayo. El resultado es lo de menos, lo que cuenta es mantener viva la llama de la fiesta de la ciudad, con letras mayúsculas.
Como responsable de preparar una de las compañías de la Tamborrada Infantil, pocos saben lo que se sufre manteniendo a los txikis con la incertidumbre de si la lluvia va a permitir o no desfilar por las calles. Son tantas energías depositadas!!
Aunque mis niños sean los de rojo..la galería de imágenes no deja de ser un homenaje a todos y cada uno de los participantes de la tamborrada. Sí son todos los que están..pero no están todos los que son. Ya sabes, disculpas y todo eso…

















Eskerrik asko por la foto que me toca (tu debilidad son los rojos y la mía los del pompón verde que ayer aparecieron con impermeables en Alderdi Eder)
unas imágenes muy chulas. A seguir viviendo la Tamborrada Infantil…
preciosas fotos y preciosa fiesta. Suerte que pudieron salir al final ¡¡¡